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Por qué la resolución 1080p sigue estando bien

20/01/2024

¿Ha llegado la hora de aumentar la resolución de tus pantallas desde los 1080p actuales y subir a 1440p —¡muchos gamers lo han hecho!— o a 4K?. En este post analizamos por qué la resolución 1080p (Full HD) sigue estando bien para la mayoría de usuarios.

¿Siguen teniendo cuerda las pantallas y monitores 1080p? Aquí ofrecemos argumentos para seguir apostando por esta resolución.

¿Qué es ‘alta resolución’?

La designación de alta resolución suele aplicarse a cualquier resolución que supere las capacidades estándar de definición (SD), que es comúnmente asociada con resoluciones más bajas, como 480p o 576p.

  • 720p (High Definition): 1280×720 píxeles.
  • 1080p (Full HD): 1920×1080 píxeles.
  • 1440p (Quad HD o 2K): 2560×1440 píxeles.
  • 4K (Ultra HD): 3840×2160 píxeles.
  • 5K: 5120×2880 píxeles.
  • 8K: 7680×4320 píxeles.

Estas resoluciones representan una progresión gradual en la cantidad de píxeles, ofreciendo una mayor densidad de detalle y claridad visual a medida que ascendemos en la escala. Desde los 720p hasta las impresionantes resoluciones de 5K y 8K, este avance escalonado proporciona una experiencia visual más rica. Es importante destacar que las resoluciones más altas, como 5K y 8K, suelen ser comunes en monitores profesionales y pantallas de gran tamaño, para aplicaciones que demandan una calidad de imagen excepcional.

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1080p es alta resolución

Conviene hacer un breve repaso histórico, y recordar de donde venimos y la revolución que supuso el 1080p en su momento.

1080p: un antes y un después en calidad de imagen

Tengamos en cuenta que la resolución estándar para los DVD, el revolucionario formato que tomó impulso a finales de los 90, es de 720×576 píxeles en el formato PAL, habitual en Europa. Con la adopción, una década más tarde, de la resolución 1080p (1920×1080 píxeles), experimentamos un significativo avance en la calidad de la imagen. Así, pudimos disfrutar de detalles más nítidos, mayor claridad y una experiencia visual notablemente mejorada.

La mejora fue tan espectacular que, como veremos, el 1080p sigue siendo válido para un gran número de usos. Eso sí, siempre siendo conscientes de que la resolución es una más de las variables que determinan la calidad de la imagen.

Alta resolución con más de dos millones de píxeles

Lo podemos formular de otra manera: el 1080p, lejos de ser una resolución insuficiente, se considera alta resolución, con sus más de dos millones de píxeles. Sí, es cierto que el 4K ofrece cuatro veces la resolución del 1080p, pero la calidad visual proporcionada por el 1080p sigue siendo impresionante, con detalles nítidos y colores vibrantes.

  • 1080p: 1920 píxeles x 1080 píxeles = 2,073,600 píxeles.
  • 4K (UHD): 3840 píxeles x 2160 píxeles = 8,294,400 píxeles.

La única manera de deslucir la resolución de una pantalla 1080p es poniéndola justo al lado de una pantalla 4K que ofrezca el mismo contenido.

El punto débil del 1080p tiene que ver con su mal uso, cuando se escala un contenido de esta resolución en una pantalla 4K. El resultado es una pérdida de nitidez considerable, ya que se reduce la claridad en comparación con la misma imagen en una pantalla nativa de 1080p.

Ahora que podemos acceder a más contenidos en 4K, ¿sigue siendo la resolución 1080p una buena elección? La respuesta es: .

El usuario no siempre percibe la gran mejora del 4K

Un aspecto a evaluar cuando nos decidimos entre 1080p, 1440p o 4K, es la percepción de la calidad de imagen.

Desde un punto de vista objetivo, las pantallas 1440p o 4K ofrecen un nivel de detalle mucho mejor que el de las pantallas 1080p.

Sin embargo, muchas veces nuestros ojos no pueden apreciar ese nivel de detalle extra a causa de dos variables: la distancia de visionado y la dimensión de la pantalla. En situaciones en las que la distancia es grande o el tamaño de la pantalla es pequeño, la diferencia en la nitidez puede no ser fácilmente perceptible.

Se podría dar la paradoja de que cambiar una pantalla 1080p por una 4K suponga un deterioro leve de la calidad de imagen. ¿Cuándo podría pasar esto? Cuando la pantalla 1080p que descartamos ofrece una mejor reproducción del color y tiene una mayor capacidad de respuesta que el modelo básico de pantalla 4K que acabamos de adquirir.

Como hemos apuntado, la calidad de imagen no solo tiene que ver con la resolución. Si quieres subir de nivel y pasarte al 4K, es bueno que acompañes ese aumento de resolución con mejoras en tasa de refresco, contraste y claridad de movimiento.

Hay poco contenido en 4K

Cada vez se generan más productos audiovisuales o de gaming en 4K. Sin embargo, una gran mayoría de contenidos están todavía en 1080p y buena parte de los que están en 4K, que son los disponibles en las plataformas de streaming, no se consumen en las condiciones adecuadas.

Como veremos en el siguiente punto, la explicación es que las empresas de streaming comprimen sus streams para reducir el bitrate de vídeo y consumir así menos ancho de banda. El bitrate es la cantidad de datos (de vídeo y de audio) por segundo que llegan a la pantalla del usuario.

Las películas en 4K pierden calidad en streaming

Los servicios de streaming ofrecen contenidos en 4K a bitrates demasiado bajos. Por este motivo no hay tanta mejora en relación a la versión 1080p de la misma película o serie.

Para disfrutar de una película en 4K con la mejor experiencia de visionado, es mejor verla en 4K Blu-ray (con bitrates entre tres y cinco veces superiores) que en una plataforma de streaming.

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Un Blu-ray con resolución 4K puede tener un bitrate de hasta 128 Mbps, mientras que plataformas de streaming como Netflix establecen un bitrate mínimo de 15 Mbps para la reproducción de contenidos en esa resolución.

Con todo lo dicho, puede darse el caso de que un contenido en 1080p en streaming se vea mejor que su equivalente en 4K por la compresión de bitrate. A veces, aunque el contenido sea originalmente de alta resolución (como 4K), la compresión agresiva puede llevar a pérdidas de calidad perceptibles. Si quieres saber más sobre la compresión de bitrate y sus implicaciones en el streaming, puedes leer este artículo del blog.

El contenido 4K se ve muy bien en una pantalla 1080p

El contenido diseñado para 4K se visualiza de manera excelente en una pantalla 1080p. Gracias a técnicas de reproducción y escalado, las imágenes y vídeos en 4K mantienen una nitidez y calidad notables, incluso al ser reproducidos en una pantalla con menor resolución. Esta versatilidad permite a los usuarios disfrutar de contenido de alta definición sin comprometer la experiencia visual. Ello hace que la inversión en una pantalla 1080p siga siendo una opción atractiva.

En gaming, una razón para seguir con tu monitor 1080p es que algunas de las ventajas asociadas con el 4K también se pueden disfrutar en una pantalla 1080p. De esta manera, la resolución más alta (4K) permite representar elementos visuales con mayor calidad, pero parte de esa calidad se conserva incluso cuando se muestra en una pantalla de resolución más baja, como 1080p. Estos elementos se renderizan a un porcentaje de la resolución de salida total, lo que significa que aún se benefician de la mayor resolución original. Esto incluye detalles precisos, como reflejos y sombras, que se representan con mayor calidad y estabilidad en una pantalla 1080p gracias a la información adicional proporcionada por la resolución 4K original.

1080p: la mejor opción para gaming en relación calidad-precio

¿Qué implicaciones tiene el gaming cuando hablamos de diferentes calidades de resolución?

Lo primero que podemos decir es que, cuando se trata de renderizar juegos a una resolución 4K UHD, es mucho más exigente para tu ordenador procesar ocho millones de píxeles (4K) que dos millones (1080p).

Por otro lado, la resolución 4K para gaming se consigue a costa de sacrificar otros aspectos de la imagen. Por ejemplo, quizás debas hacer concesiones con la calidad gráfica, el rendimiento y la fluidez del juego.

Lo más sensato es apostar por un equilibrio de las diferentes características que influyen en la calidad global de la imagen. Así, cada vez más jugadores de todos los niveles confían en monitores 1440p, que ofrecen una combinación óptima de resolución, frame rate (FPS) y calidad general de la imagen. Los monitores 1080p también ofrecen una excelente relación calidad-precio para gaming.

Eficiencia energética: otra ventaja más de las pantallas 1080p

Las pantallas 1080p destacan no solo por su calidad visual, sino también por su eficiencia energética. Al tener menos píxeles que las resoluciones superiores, como 1440p o 4K, estas pantallas requieren menos potencia, lo que se traduce en un menor consumo de energía.