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Errores al comprar una smart TV

23/12/2021

Las smart TVs se han convertido en absolutamente imprescindibles. Para ver televisión en streaming, para acceder a Apps y para jugar a tu videoconsola favorita. Y también para disfrutar de resoluciones de pantalla cada vez más elevadas.

¿Quieres comprar una nueva smart TV? Desde ClubPCBox te echamos una mano, y te decimos qué errores solemos cometer al comprar un televisor de estas características.

Gastar más dinero en la smart TV no significa obtener una mejor imagen

Las smart TVs de las marcas de referencia han adquirido un nivel de calidad de imagen impresionante, con independencia del presupuesto. En otras palabras, hay televisiones que están muy bien de precio que no suponen hacer grandes renuncias en términos de calidad de la imagen.

Compra tu smart TV en PCBox

De hecho, el principal argumento de venta de muchas televisiones asequibles es la calidad de su imagen, a la que dan prioridad. Eso sí, igual el diseño no es el más bonito del mercado, y no tienes puertos HDMI 2.1, una resolución 8K o bien una tasa de refresco de 120 Hz.

Si te gusta el gaming y necesitas que tu televisión cumpla los requisitos del gaming next-gen, o tener una alta tasa de refresco para que el movimiento fluya mejor, podría ser que dediques más presupuesto a tu equipo sin que, paradójicamente, tu imagen ofrezca una calidad sensiblemente mayor.

Sea como sea, si deseas disfrutar de tus programas y películas favoritos, no tienes que hacer una inversión enorme para lograr estándares de calidad de imagen muy potentes

Familia viendo la smart TV

Confiar en la calidad del sonido de las pantallas planas

Las pantallas planas llegaron a nuestros hogares hace más de 15 años. Y llegaron para quedarse. Grosores cada vez más reducidos. Marcos más finos y elegantes. Pero lo cierto es que, al mismo tiempo que la calidad de imagen iba a más y los diseños eran más atractivos, la calidad del sonido disminuyó. ¿Por qué motivo? Pues porque en una pantalla plana no hay espacio material para tener unos altavoces en condiciones, sobre todo cuando se trata de los sonidos bajos. Los graves suenan fatal en las televisiones planas.

Así que es probable que tu nueva smart TV suene peor que la que estás reemplazando, por extraño que pueda parecer. Y este fenómeno ocurre con todas las marcas y modelos, también con las primeras marcas.

Dicho esto, queda claro que hay que tener en cuenta este factor, y reservar una parte del presupuesto al sonido, con altavoces independientes o con una barra de sonido.

Si eres cinéfilo, o das al audio la importancia que merece, puedes apostar por un sistema surround, con altavoces delanteros y traseros, con un subwoofer y con un equipo receptor.

Las barras de sonido son también una buena opción, más sencilla y económica, y con resultados positivos. Puedes conectar la barra a tu televisión con un cable HDMI.

¡Haz que tu tele suene bien con una barra de sonido!

 

En definitiva, que preocuparte mucho por la calidad de la imagen, cuando al mismo tiempo desdeñas la importancia del audio, es un error imperdonable

No comprar una smart TV

De acuerdo, hemos titulado este post refiriéndonos a los errores que hacemos al comprar smart TVs. Pues bien, el principal error al comprar una smart TV es no comprarla. En otras palabras, la mayor equivocación es apostar por modelos sin prestaciones smart.

Cada vez es más difícil encontrar televisiones que no sean smart. Sin embargo, hay usuarios frustrados con antiguos modelos de smart TV, porque estos tenía softwares muy mejorables, que no desean repetir la mala experiencia. El mensaje que hay que trasladar es que los softwares de las smart TVs son cada vez más amigables y fiables.

Si deseas una televisión de calidad y con las últimas prestaciones, tienes que comprar una smart TV. Luego ya será tu decisión prescindir de algunas o de muchas de las funciones que hacen ‘smart’ a estas pantallas

Ahora bien, si no conectas tu smart TV a internet, te vas a perder todas las actualizaciones, mejoras y parches que hacen los fabricantes para mejorar el rendimiento de sus equipos.

 

Si no eres un purista de la tecnología, cinéfilo o gamer, comprar el último modelo de smart TV es un error

Comprar siempre el último modelo de smart TV

En el mundo de la tecnología, los early adopters son los consumidores que compran una nueva tecnología tan pronto está disponible en el mercado. Cuando se trata de smart TVs, ya hemos dicho que, con presupuestos asequibles, puedes conseguir pantallas de buena calidad.

Otra cosa es que seas un purista, un fan del home cinema o un gamer exigente, tengas el presupuesto necesario, y desees acceder a las nuevas características tan pronto asomen el hocico en el mercado.

Es fácil entender esta idea si prestamos atención a la resolución de las pantallas, que no ha dejado de aumentar estos últimos años, hasta alcanzar los 8K. Sin embargo, los 1080p que están disponibles desde hace más de una década ofrecen una densidad de píxeles muy buena para la mayoría de usuarios

Siempre ha habido usuarios que han sido los primeros en invertir en las nuevas calidades de resolución disponibles. Pero no es necesario ser los primeros para disfrutar de una buena calidad de imagen.

Una demo en tienda no puede ser el único argumento de compra

La experiencia de ver cómo funciona un producto en tienda es muy importante. Pero, cuando se trata de teles, hay que aprender a relativizar las demos que ponen los fabricantes en sus pantallas.

  • Primero, porque muchas de esas demos están específicamente diseñadas para hacer destacar la pantalla en cuestión y diferenciarla de su competencia.
  • Segundo, porque al final tu nueva televisión va a hacer streaming, transmisión o reproducción de todo tipo de contenidos, no de esa demo ad eternum. En tu nueva smart TV vas a ver de todo. Verás películas de todas las épocas del celuloide, documentales sobre el Ártico o el Amazonas, dibujos animados, competiciones de disciplinas deportivas de todo tipo y un largo etcétera de opciones audiovisuales.
  • Y tercero, porque las condiciones de iluminación de la tienda nunca van a tener nada que ver con las que tienes en tu casa.

En un mundo ideal, deberías poder probar todo tipo de contenidos en la televisión que quieres comprar. Pero eso es imposible. Así que, en resumen, ver cómo funciona la televisión a la que has echado el ojo está muy bien, pero tendrás que valorar muchos otros aspectos.

Poder ver en marcha la televisión que queremos comprar sí que presenta una gran ventaja, que es la de poder comprobar los ángulos de visión. Es decir, si todas las personas de una familia grande van a poder ver bien la pantalla con independencia de dónde se sienten.

Comprar la smart TV en una gran superficie

A la hora de comprar tecnología y productos electrónicos, es recomendable apostar por el comercio de proximidad, por la tienda de tu barrio que va a asesorarte para ofrecerte justo la televisión que necesitas. Además, el nivel de conocimientos de la persona que te atiende en una tienda de informática y electrónica de proximidad es mucho mayor.

El responsable de este punto de venta está siempre al frente de su negocio, por lo que le interesa construir una relación de confianza de largo plazo con sus clientes, que se base en un buen asesoramiento y en la competitividad de sus productos.

En otros formatos comerciales, la gran prioridad tiende a ser la de empujarte hacia los productos que el jefe de ventas o el manager prioriza porque tienen más márgenes para la empresa. Por otro lado, el personal de estos establecimientos no suele tener, ni mucho menos, el nivel de conocimientos necesario. La rotación de personal de estos formatos retail no contribuye precisamente a un modelo comercial favorable a los intereses del consumidor. Las tiendas de informática de proximidad, en cambio, persiguen construir una relación de confianza a largo plazo fundamentada en criterios objetivos de asesoramiento.